¿Es tu hematólogo un buen especialista MPN?
La importancia de ser atendido por un especialista MPN

¿Es tu hematólogo un buen especialista MPN?

  • ¿Es tu hematólogo/a quien realiza la consulta o la mayor parte del tiempo la realiza un residente o sustituto? ¿O quizás cada vez te atiende una persona diferente?
  • ¿Tu hematólogo/a se mantiene al día con las últimas investigaciones relacionadas con las MPN?
  • ¿Te sientes cómodo en su presencia y notas que tu estado de salud es importante para él/ella?
  • ¿El/la profesional que te trata te aprecia como paciente activo-informado y confía en tu capacidad para informarte a ti mismo en los sitios educativos y de investigación veraces (Asociaciónes y Fundaciones)? ¿O sientes que se “ molesta” por esas búsquedas y se encuentra incómodo/a?
  • ¿Te explica la naturaleza y el pronóstico del trastorno en términos comprensibles para ti?
  • ¿La explicación que te da es realista, pero sensible?
  • ¿Está atento/a a lo que le tienes que decir y responde fácilmente a tus preocupaciones, en lugar de hablar «por encima» de ti?
  • ¿Te involucra en el proceso de decisión?
  • ¿Te devuelve las llamadas telefónicas o al menos tus emails dentro de un tiempo razonable cuando experimentas cambios en tu sintomatología?
  • Como paciente, ¿tienes confianza en que su diagnóstico es correcto, y que él o ella están bien informados sobre el tratamiento apropiado para tu trastorno en particular?
  • ¿Te explica los posibles efectos secundarios de los medicamentos o tratamientos recetados?
  • ¿Pide analíticas con más frecuencia si existe preocupación sobre la probabilidad de que haya un cambio en tu estado durante el lapso planificado entre las citas?
  • ¿Tu médico/a presta atención a la analítica y a otros resultados de las pruebas cuando los recibe del laboratorio y los discute con el paciente, o hace que una enfermera (no la secretaria) discuta y haga cambios en el tratamiento según sea necesario?
  • ¿Toma decisiones de tratamiento basándose en resultados de laboratorio actualizados?
  • Teniendo en cuenta los resultados del hemograma, ¿son los objetivos de tu médico/a coherentes con la práctica aceptada por hematólogos/as especialistas en MPN? ¿Son suficientes para maximizar la calidad de vida del paciente?
  • ¿Sabes si tu médico/a está envuelto/a en ensayos clínicos, o al menos está al tanto de los que se están realizando tanto en TE, PV y MF, o sabes si ha realizado alguno y ha publicado en revistas hematológicas o alguien de su equipo lo ha hecho?
  • Aunque no sea un especialista, ¿te da la suficiente confianza como para que delegues tu enfermedad en él/ella y para hablarle con total confianza de todas las opciones disponibles en cuanto a fármacos, los nuevos y los que vendrán?
Si la mayor parte de las respuestas a estas preguntas son positivas y te sientes bien llevado por tu hematólogo o hematóloga, entonces estás en buenas manos. Si por el contrario no es así, no lo dudes, cambia de profesional.
Tu salud también “está en tus manos”.